domingo, 21 de mayo de 2017

Me re colgué

Entre la depresión que conlleva no tener laburo, más la depresión que conlleva engordar siendo mujer y ni siquiera carilinda, más la depresión que conlleva ponerme cada día más adulta... me puse a mirar Breaking Bad y me re colgué.
La imágen es: una piba ojeroza, comiendo cualquier cosa, con los ojos lo más abiertos posible, con ropa gigante y zaparrastrosa mirando Netflix. Caí en un pozo, pero por suerte ya terminé la serie, maldita serie, que me encantó. Quedé re tocada.
Me encanta catarsear por este medio, y visto el ultimo posteo que hice, andaba medio enojada se ve... pero esta vez me re colgué y ahora tengo ganas de escribir de nuevo para no volver a caer en el vicio... de Netflix.
Por otro lado, comencé una nueva etapa con el idioma que estoy estudiando y al que adoro de una manera que pocos comprenden. Además, cuando mis ojos dejaron de mirar la pantalla, me dije ¨Boluda, esto asi no va¨ Asique comenzaré a estudiar este año administración, de esta manera tendría más posibilidades de obtener un empleo donde pueda utilizar el alemán.
Asique, espero seguir escribiendo boludeces un rato mas porque me encanta cuando las leen mis amigos y me miran con cara de ´´Esta mina es re boluda´´

Vielen Dank!

Paulita.

Increíble esta serie, llegué como 4 años tarde para verla, y aunque nunca vi una serie completa en mi vida (aun estaba viendo Better Call Saul, si, todo al revés) esta serie es sublime, a mi corto entender.


sábado, 15 de abril de 2017

Veinticuatro años fingiendo que hay cosas que me importan, pero la verdad, me importan un carajo. No se enojen conmigo, porque ya noté que a ustedes tampoco les importa un carajo

viernes, 31 de marzo de 2017

Creo que no creo.

 Todos somos victimas, en algún momento, de las confusiones producidas por nuestros propios pensamientos. Es común encontrarse con algo que no entendemos completamente; a mi, por ejemplo, me pasa esto con las matemáticas, a otros con la literatura, la filosofía o las letras de Shakira.
 Cuando era chiquita, cantaba:

"Pomp on de shean JUAN PERÓN (...) AGUAAA"



 Queda en claro, además de que mi familia es peronista, que somos propensos a la confusión, más que nada durante la niñez, y que ni siquiera nos enteramos que nos estamos equivocando; yo cantaba "POMP ON DE SHEAN JUAN PERÓN" a mis anchas y con total impunidad, felíz y sin entender qué significaba.
 Un día, uno de mis dos hermanos mayores, al notar que cantaba mal una parte de "Verano del '92" de Los Piojos, me dijo "Ay, Paulita, no es 'Mazola' ni 'Va solita, querido', es 'Fasola' y 'Fasolita, querido'" Era chica, así que tampoco entendí. En la adolescencia me dí cuenta lo quen era un faso.  Finalmente ayer, leí que en el '92 hubo escasez de cannabis y los que la vendían no aparecían por ningún lado... " Fasolita, querido, a ver cuándo venís por acá!!" Es bastante obvio. 
 Crecer, creo yo, implica darse cuenta de que las cosas no son como creíamos; y aquello que creíamos en una etapa anterior se transforma en confusión y, gracias a... Dios?, en curiosidad. Estamos en una era maravillosa para los curiosos que estamos confundidos y queremos investigar, me ha dado más conocimientos la internet que Dios.
 Y, toda la boludez que escribí anteriormente era para llegar, extrañamente, a un punto a desarrollar. También cuando era chica, además de cantar mal "Pump up the jam", le hice un cuestionamiento a mi hermosa madre, que se ríe cuando recuerda cuán seria se lo dije:"Má, por qué la monja que viene a casa habla de la importancia de tener hijos, si ella no tiene ninguno, además tampoco se va a casar" Ese día crecí un poquito. Estaba confundida, curiosa, por eso cuestioné; por qué tenía que decirnos esa amable señora cómo hacer las cosas?. Después, aparecían posibles respuestas: " Claro, ella representa a Dios, Dios es bueno."
 Después me enteré que hay muchas otras religiones, después, que no me gusta la institución de la iglesia católica, después, que ninguna de las otras religiones, tampoco; después, que existía el agnosticismo, después, que es posible vivir sin que Dios exista. 
 En lo que voy de vida,  leí la biblia, escuché gente de otras religiones, leí sobre sumerios, egipcios; me informé sobre el karma, hablé con gente que cree que Dios es energía, leí " El espejismo de Dios", me contaron de Nietzche; le llevé ofrendas a la Virgen de Luján, me cagué en Dios, le pedí perdón...

 Hoy también tengo dudas y preguntas, así como me educaron desde mi infancia a creer que Dios es único y salvador, y que los católicos son lo màximo y que eso está bien; a otra nena al mismo tiempo, en la India, la educaban para creer que a los ocho años se tenía que casar con un perro para ahuyentar a los espíritus malvados, y que eso está bien.
 Y si la estamos pifiando? digo, hay señores que nos dicen, todo el tiempo, lo que tenemos que hacer, que se creen con cierto poder sagrado de decirnos qué está bien y qué mal. Católicos, judíos, islamitas, hindúes, evangelistas, mormones, budistas, hasta rastafaris... son demasiados.Guerras en nombre de algún Dios, familias peleadas porque uno de sus miembros decidió cambiar su credo, homosexuales sin poder celebrar su amor con libertad, racismo, mujeres cuyos cuerpos son sometidos a las decisiones de instituciones religiosas, hasta los políticos juran primero ante Dios y después a la Patria. Va a sonar como algo que diría Calu Rivero, pero, y donde está el amor? 
 Hoy mamá me dijo que esa monjita venía a casa porque ella, mi madre, necesitaba apoyo emocional después de quedar viuda con tres hijos de corta edad, que estaba sensible y desmoronada espiritualmente, entonces apareció ella, pero que a medida que se iba reponiendo se iba dando cuenta de "cosas". Fue a casa durante, al menos, 15 años, en los cuales mis hermanos fueron bautizados, tomaron la comunión y la confirmación. Yo soy la más chica, solo fui bautizada, según palabras de mi madre, para que yo decida "cuando crezca" si quería confirmarme, pero aún así bautizada, por cierto temor a Dios por parte de ella. Recuerdo como esta monja insistía fervientemente para que tome la comunión a los ocho años. Pero mi mamá ya no estaba quebrada espiritualmente, ya se daba cuenta de esas "cosas".
 No es fácil, como la canción de Los Piojos, donde mi sentido auditivo no lograba captar, medio por ignorancia, medio por la ingenuidad de la infancia misma (ingenuidad que también utilizan para meternos una religión) que estaba hablando del faso y no de su amigo, "Juan Pedro Mazola", pero era chiquita y tenía un hermano mayor que me lo explicó, aunque al principio me confundió porque no entendía, después lo supe con seguridad. Y, digamos, crecí.
 En este asunto estoy un poco más sola (va solita, querido!), confundida y curiosa, viviendo el hoy (sin esperar un paraíso que me salve), abandonando la ingenuidad. Espero algún día, dejar la confusión, saberlo con seguridad, poder decirlo y crecer. 

PD: No creo en Perón.



     Imagine all the people living for today.










viernes, 24 de marzo de 2017

Escritores ridículos.

 Aparte de que me encantaría ser la nueva Grace Kelly, blonda, fina, bella y exitosa; a veces siento que me encantaría tener las palabras justas en los momentos indicados.
 Aparentemente, soy la clase de persona a la cual la gente le confía sus problemas, al menos eso descubrí  durante esta semana. Tres de mis amigos me confiaron sus problemas en estos últimos 7 días, está todo bien, porque un poco de eso se trata y lo valoro mucho. El problema es cuando se secan las lágrimas, me miran a los ojos y me dicen: ¿Vos qué harías, Pau? en plan "Dame un consejo, de esos tuyos que me va a salvar la vida de esta desgracia que estoy viviendo y volveré a ver la felicidad con mis ojos brillosos de tanto llorar de alegría" Bueno, tampoco tanto, no voy a exagerar, esta vez.
 Soy un potus, no vivo lo que debería vivir, me altera no tener laburo, mi perro tiene mielopatia congénita, soy ansiosa, me preocupa subir de peso y tener el culo de Queen Latifah (no es sexy), el único pibe que me dio bola en la vida ahora cree que es el lobizón, literal; y sobre todo, soy torpe con las palabras. Entonces, ¿Cómo carajo se te ocurre pedirme un consejo a mi?
 Los quiero, y me preocupa lo que me cuentan, por lo tanto trato de dar lo mejor de mí, de verdad, me esfuerzo, pero salen cosas como "Vos dale para adelante", "Vos sabés que podés" "PENSALO BIEN". Soy malísima.
 Como dije, soy ansiosa, y diagnosticada; por eso un día, siguiendo un consejo psícológico, me puse a escribir. Empecé en un cuaderno de "Todo Moda" porque ante todo, y como ya he dicho,  quiero ser la nueva Grace Kelly del conurbano. Cuando empecé a leer lo que escribía, me encontré con una porquería; distaba mucho de algo profundo, lleno de palabras bonitas; no hablaba del amor ni de la valentía, no había drama, ni moralejas, no tenía nada más que ideas absurdas sobre gente tonta que creía en cosas vanas como extraterrestres ladrones y en un tono... ¿cuasi burlón? Bueno, mi psicóloga se habrá hecho un festín.
 No tengo más el cuadernito, sólo dos cuentos que transcribí a este blog. Lo tiré (el 24 de junio tenía que quemar algo)  me sirvió de todas maneras, el cuadernito cumplió su cometido. Pero sigo siendo ansiosa, y sigo sin tener las palabras bonitas.
 Uno escribe lo que es. Bien o mal, con faltas de ortografía o sin ellas, no importa cómo, pero ezcriviz. Uno cuenta lo que quiere, y si se ve bonito, mejor.
 Pero a veces no se ve bonito, no importa. Ojalá todos descubrieran lo bien que hace escribir un poco, hacer catarsis de cierta manera; además muchos tenemos la posibilidad de hacerlo, acá nadie pretende ser Borges ni Verne;  y si no podemos ser profundos; seamos ridículos, escribamos tonterías para nosotros mismos, incluso para reírnos de nuestras propias pavadas, en un cuadernito, en un blog;  sin palabras que intenten ser excéntricas, sin buenos consejos, sin historias de amor maravillosas, si no somos Cortázar, no lo pretendamos; pero escribamos. Es mi consejo.

Vos dale para adelante, vos sabés que podés, pensalo bien.


Paulita.


sábado, 18 de marzo de 2017

Nada Serio.

 Pablo Tristezza creía en todos.  Podríamos ponernos profundos y decir que era un pelotudo, pero Pablo era más que eso; Pablo era ingenuo, si; pero era distinto, era único.
 Disfrutaba de los amaneceres, los atardeceres y las estrellas, aunque esté nublado. Pablo le sonreía a sus compañeros de trabajo de una manera genuina, era predispuesto para realizar tareas por la cual no le pagaban e incluso hacer más de ocho horas diarias, su jefe le parecía un capo, las canciones de ABBA sonaban en su reproductor, Forest Gump era, seguramente, su película favorita. Él buscaba la verdadera belleza en las cosas, y no sé cómo, las encontraba. Pablo era único. Le gustaba escuchar Enya cuando creía que estaba depresivo; nunca estuvo verdaderamente depresivo, pero le gustaba convercerse de que sí lo estaba, sobre todo los domingos a la tarde; como a todos. Pablo, no era tan único.
 Creía en las gitanas de la plaza, de hecho estaba convencido de que a los 27 iba a encontrar el amor de su vida en los ojos negros de una morocha voluptuosa, proveniente de Gonzalez Catán, vendedora de magdalenas de esas que hay por la internet; así se lo dijo Samara, que en realidad se llamaba Marta y no era gitana. Además, ¿Existe otra manera de enamorarse que no sea por internet y de una vendedora de magdalenas? No.
 Creía en los discursos políticos, en los berrinches de los niños caprichosos, en los cumplidos de los falsos alabadores, en los piropos de las prostitutas, en el proyecto de Blair witch.
 Pablo se convencía hasta en lo más profundo de sus células de todo aquello que le decían. Él esperaba con ansias a la morocha voluptuosa; de hecho, cuando cumplió 27 años, la producción de magdalenas aumentó un 30%  en González Catán.
 Un feriado, de esos de mayo, Pablo dejó de creer. Conectó dos neuronas, miró su reflejo en la pantalla oscura de la tv y dijo: "Me cago en todo". Estaba iluminado, hubiera jurado que sus ojos pasaron de ser verdes a ser verdes claro, así de drástico, increíble; no sé qué fue lo que le hizo "click", pero de alguna manera u otra, despertó. En ese mismo instante, cuando yo lo miraba a los ojos y juntos sonreíamos, le llegó un mensaje: "Pablo Tristezza, soy Lara, la chica de los Cupcakes, te aviso que voy a pasar con tu pedido hoy a las 17:00hs,  ¿De qué parte de Rafael Castillo sos? perdí la dirección, soy de Catán, estoy cerca. Gracias, ¡Nos vemos!".
 A las 17:00hs, en punto, Lara tocó el timbre; Pablo abrió la puerta y sus ojos que eran color verdes claro, retornaron a verde, simplemente verde; era ella, Lara, la morocha voluptuosa de González Catán. Desde  esa primera vez que se vieron, Pablo  decidió comer diariamente magdalenas solamente de "El Cupcake Felíz" y  Lara, felíz como el mismísimo cupcake, era la encargada del delivery de todos los días para el señor Tristezza.  Después, pasó de ser un simple intercambio de bienes y servicios a citas románticas e intercambios de otras índoles.  Hay que aceptarlo, hubo química; el creía en la veracidad del proyecto de Blair Witch, y ella también. Era el amor de su vida, era perfecta.
 Pablo volvió a creer en todo, ¿Qué indicio más grande que el amor de su vida profetizado por Samara?
 Yo, también creía en todos; incluso fui de esas que creía en Pablo y sus historias de pitonisas, ¿quién me mandó a enamorarme de ojos verdes claros? Me cago en todo.

Vielen Dank!

Paulita.




                                   ABRA   LOS OJOS, NO SEA BOBO Y NO SEA TORPEEE....






jueves, 16 de marzo de 2017

Quisiera creer.

  Permítanme escribirlo, yo creo en los extraterrestres. Horas de videos de YouTube y de History Channel no han sido en vano.
  En San Miguel se avistan muchos, sobre todo los viernes a las 18hs y más en verano, cuando el cielo tiene algunas nubes, de esas pomposas, las de algodón; porque detrás de ellas se esconden con sus naves intergalácticas. El asunto, es que ya nadie observa el cielo de San Miguel; ni siquiera lo miran.
 No es nuestra culpa, después de todo  estamos muy ocupados, el San miguelino promedio tiene que contestar whatsapps, actualizar Facebook, mirar vidrieras con ropa importada de Flores... Son muchas cosas, no hay tiempo ni para mirar el cielo. Mirar el cielo conlleva, además, peligro; una vez, por ejemplo, me senté en la plaza, intenté observar hacia arriba y recibí la bendición oscura y líquida de una santa palomilla en el medio de mi rostro, ser San miguelino es muy riesgoso.
  Pero los extraterrestres están. Hay que ser valientes, sortear cacas de palomas, hacer oídos sordos a avionetas parlanchinas que nos recuerdan lo bueno que es el intendente, o a aquella avioneta escandalosamente silenciosa y sin luces de la noche; hay que ser valientes, y mirar, incluso, observar. Más allá de las distracciones.
 Algunos tenemos suerte, y no vivimos como grandes señores en lujosos edificios en el centro de la ciudad, con todas esas comodidades del asfalto, el comercio y las cloacas, no señor, algunos somos verdaderamente afortunados y podemos mirar al cielo tranquilamente; cuando soltamos el celular.
 Los atardeces naranjas de los veranos de mi niñez, se reavivan cada enero en mi patio,  el canto de los gorriones a la mañana, las semillas de las araucarias del vecino...no me puedo quejar de lo hermoso de aquellas inundaciones llenitas de barro, el aroma nocturno del Ceamse, todo es perfecto; pero ante todo, lo único, aquello que nos distingue del resto y ni nosotros mismos nos damos cuenta, son nuestros alienígenas.
  Hace poco tuve la suerte de caminar a las 3am por la estación de esta amada ciudad; no quiero exagerar, pero es una experiencia que pocos se animan a vivir, es un tsunami de sensasiones salvajes; seguramente se trate de la energía sobrenatural de estos seres misteriosos, maravillosos. Y son estas mismas sensaciones las que te invitan a no mirar a todo aquello que posea ojos, es el piso o el cielo. 
 Yo, esta vez, elegí mirar el piso y caminar rápido; tenía que llegar a casa lo antes posible; no me acuerdo bien por qué, pero no tenía tiempo para una abducción ni nada de eso y menos a esa hora.
 De repente, en medio de mi caminata, sonó mi celular, y para peor, varias veces, por el tipo de alarma, se trataba de un WhatsApp; una notificación de Facebook y un twitt; pero, a pesar de mi alienación comunicativa, lo ignoré; me han comentado que a estos seres los atraen las ondas electromagnéticas de los celulares,  casi tanto como a mi me atraen las milanesas.
 Caminé y miré al piso lo más que pude; pero mi cabeza, loquita, empezó a funcionar de la manera incorrecta: "Paulita, el celu, Paulita, el celu, Paulita fijate puede ser mamá, Paluchi, fíjate, mirá si el amor de tu vida te mandó una caquita sonriente, Paaauuulitaaaa aaaahhhh". Metí la mano en el bolsillo, "ya fue, es un segundo, mamá está dormida, el pibe me sigue ignorando, no va a venir ningún marcianito".
 Escuché pasos detrás mío, listo, la quedé, pensé;  permanecí estupefacta menos de un minuto, con el celular en mi mano; en esos pocos segundos logré escuchar un idioma, pero no pude distinguirlo, no era español, ciertamente; ni alemán, ni inglés, ni árabe. Cuando reaccioné, y estaba aceptando el hecho de que en cualquier momento me metían una sonda, noté que el celular ya no estaba en mi mano, y ahora sí, en un pobre español oí un cordial saludo: "Nos re vimos" y desapareció de una manera hasta cósmicamente imposible, claro, no era humano.
 Impresionante, atravesó miles de constelaciones, conoció centenares de planetas, se tomó el trabajo de aprender un cordial saludo y sólo me quita el celular de mi mano.
 Hoy carezco de un teléfono móvil, pero puedo decir que tuve un contacto del tercer tipo, y seguramente no sea la última vez. Me puse a pensar, ahora que mi mente no necesita más emoticones de berenjenas, que, quizás, lo que el señor alienígena me quiso decir en su extraña lengua, es que ellos están, pero los ignoramos; entonces, me despojó de mi distracción para que aprenda a observar.
 Ya miré el cielo, miré el piso y  ahora me observo en un espejo, y me di cuenta, porque no soy tan imbécil, de que yo también soy una alienígena para los señores de los edificios elegantes que viven en el centro, esos que manejan naves de otro planeta sobre los cráteres de San Miguel.

¡Nos re vimos!

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Cuidado chicos, miren sin mirar...







miércoles, 15 de marzo de 2017

Para vos, gato.

"-Paulina, descubrí por qué lo pelones se llaman pelones... porque a diferencia de los duraznos, no tienen pelusa." Me dijo, en voz baja,  una bióloga que trabaja para encontrar la cura del mal de chagas; amiga mía desde los 11 años. La miré fijo y le dije "jamás me comí un pelón... la fruta, '¿cachai?'" se rió, y se redimió de la vergüenza de no saber lo que es un pelón, a pesar de sus estudios doctorales.
 Vergüenza es robar o tropezarte en frente de tu novio, el cual todavía no sabe que es tu novio. Pero no saber el nombre de las cosas, no es cuestión de vergüenza. Caguémonos de risa de aquellos que no tuvieron la perspicacia de saber por qué los pelones se llaman así; después escribamos eñes sin virgulillas, cortemos con cuchillos por el recazo, o vayamos a la ferretería ¿Quién se ríe ahora? ¿eh? El ferretero.
 No sabemos por qué las cosas se llaman así, como los pelones o las bolas de fraile (bueno,esa sí); pero, aun peor,  es que desconocemos el nombre de muchas de las cosas que nos rodean y andamos por ahí, como si el mundo fuera un lugar seguro sin un diccionario.
 ¿Y Qué pasaría si no existieran las cosas cuyo nombre desconocemos? Miles de personas, a pesar de su sano olfato,  no podrían disfrutar del petricor, por ejemplo.
  El alemán, como el castellano, tiene algunas  palabras que no tienen traducción; me encantan, hace poco descubrí una que me pareció interesante: "Weltschmerz", básicamente es cuando aceptás las realidad del mundo; te das cuenta que una granja de lombrices no genera ganancias, a no ser que seas Ronald Mcdonalds. Complicado ser alemán.
 Estoy muy preocupada, tengo mi propio "Weltschmerz"; porque yo también ando por ahí, como si el mundo fuera un lugar seguro sin un diccionario. Hace diez minutos descubrí que el petricor es el aroma de la lluvia; y si eso tiene nombre, ¿Cuántas cosas más lo tienen y yo no tengo la más puta idea?
 Mientras me inunda la preocupación, como pelones y pongo un par de altas cumbias del Pepo, así relajo.

Vielen Dank!












viernes, 10 de marzo de 2017

Nene, eso no se come.

 Pensemos un minuto en las cosas que no se comen; después, pensemos que el ser humano, desde los tiempos en que las serpientes satánicas hablaban y ofrecían manzanas, es rebelde.
 El arte culinario es, más en los tiempos que corren, una de las habilidades más apreciadas. Hay comida en todos lados; de buena o mala calidad, de eso depende el dinero que tengas.
 Al menos cinco ex compañeros de mi escuela, son ahora chefs; hablan francés y a las medialunas le dicen "croissants".
 A medida que pasan los años, y no necesariamente dependiendo de tu status social, la comida empieza a tomar más el papel de arte que de comida; incluso una hamburguesa, es maquillada para salir en televisión o en una foto; este arte, claro, es mas rentable que la Gioconda.
 Pero el ser humano es rebelde; tiramos cuando tenemos que empujar; nos cagamos en los abre fácil y, en el mejor de los casos, pelamos cuchillo; no nos comemos la cáscara de las peras, esperamos el tren delante de la linea amarilla. Somos asi, adrenalina pura.
 Dicen las madres, que la adolescencia es la etapa donde nace la rebeldía y, la niñez, donde la curiosidad y el juego es la base de nuestro conocimiento del mundo. Pero yo, que soy psicóloga especializada en bellas artes egresada de la universidad de la vida y que trabajo en la cama con tu novio, creo que ya nacemos rebeldes por ser curiosos.
 En la etapa  sensomotriz de la niñez, creo, el infante se lleva todo a la boca. Pero el niño está descubriendo cómo son las cosas, está en medio de un proceso cognitivo. "Esto que carajo es? Para qué sirve? Amamdñamam"  debe pensar, mientras saborea la traba de la puerta.
 El niño no desarrolló el chip de la culpa, la ética, la moral, el concepto de belleza, Dios ni Mcdonalds; el pibe está ahi sentado, mirando el piso, comiendo un jabón en barra Plusbelle de manzana. Y viene la madre: "Nene, eso no se come!" Y el nene lo suelta, un poco porque se lo dijo la madre y otro poco porque sabe horrible. Pero no va a pasar mucho tiempo hasta que pruebe el alimento del perro o el jabon en polvo, a pesar de las advertencias.
  Después crecemos, y nos damos cuenta que hay reglas y hay cosas que se comen y cosas que no. Que hay multinacionales esforzándose por dar lo mejor de sí mismas, para ofrecer un producto comestible de calidad, estéticamente atractivo, con la menor cantidad posible de cucarachas y con un salario minimo para los empleados. La curiosidad culinaria pasa a ser la idea loca de probar una pizza italiana echa en Banfield o una Salchicha con Chucrut, que no es salchicha ni es chucrut.
  Sin embargo, hay algunos adultos que quedaron en la rebeldia culinaria de la infancia. Ayer, por ejemplo, iba caminando por el centro de San Miguel y observé cómo un señor, medio escondido por si lo viera la madre, utilizó su dedo meñique de la mano diestra para introducirlo en el canal de su oído, hizo un movimiento circular con su dedito, lo sacó, observó hacia los lados, se cagó en el canal gourmet, y se lo llevó a la boca.
 Asqueada se lo comenté a alguien cuya identidad jamás revelaré  y me dijo: "Qué asco, con lo amargo que es el sabor!" Adivinen cómo lo sabe.

Vielen Dank!

Paulita.





miércoles, 8 de marzo de 2017

Hola, cómo te sentís?

En uno de mis años en el secundario hice una amiga. La gente tímida como yo, tiene pocos amigos y los ama como si se trataran de milanesas napolitanas, mucho.
 Esta amiga me invitaba a su casa todas las tardes después de la escuela, eramos parecidas porque ibamos a un colegio bastante careta, pero nosotras eramos pobres asumidas. 
 Nos reíamos mucho, y yo sentía que podía ser yo misma, es decir; hablar de ovnis, fantasmas, Hernan Caire, etc. Ella a su vez me contaba sus sueños de ser cirujana e historias que contenían tripas y sangre.
 Teniamos 14 años, y un día nos pusimos a jugar a "Las Psicólogas", como para no estudiar matemáticas. Recuerdo que una de sus preguntas fue: "Qué mueble de la casa te gustaría ser y cuál no?" Le dije que me gustaría ser un hogar a leña, pero no una silla. No, no estabamos drogadas, teníamos ese nivel de conversación.
 Ella sacó un par de conclusiones acerca de mis respuestas y así, jugando, de un día para otro, pasaron diez años. Ella creció, yo no, tuvo una hijita, asumió la vida y fue en una dirección, yo en otra.
 Pero hoy volví a pensar en su pregunta; porque no quiero estudiar matemáticas, y porque me puse a extrañar.
 Saliendo del ámbito hogareño; Qué cosa inanimada seríamos cada uno de nosotros? Hay madres que son pilares, por ejemplo, o amigos cables a tierra, personas que son trapos de piso y otros que son forros de mierda.
  Yo quisiera estar entre la gente que es medio toca disco, se deben divertir mucho; pero la realidad es que no llego ni a walkman.
  Cuando tenía 14 años, si te prestaban una hoja marca Rivadavia y solo podías devolver hojas marca Gloria, tenías que cancelar tu deuda con dos Gloria por cada Rivadavia prestada. Era una ley básica de todo escolar.
 Hay días que me siento una suculenta hoja Rivadavia y otras un block de hojas Gloria. Lo bueno es que ambas sirven para hacer avioncitos de papel. Las Gloria, planean mejor.

Vielen Dank!


ENTRADA AUSPICIADA POR HOJAS GLORIA, 348 AÑOS EN EL MERCADO.



jueves, 23 de febrero de 2017

La Cosquillita

 Esta es la historia de un señor, pero no cualquier señor, este señor era argentino y para colmo, se llama,  Roberto.
 Nació en 1970, en la provincia de Buenos Aires, precisamente en San Miguel. Siempre llevaba un Rosario colgando en el pecho. Yo no tengo buen gusto para los hombres, pero Roberto era lindo para todas, y lo malo es que él lo sabía, por lo tanto el señor Roberto era peligroso.
 Roberto era camaleónico.  En 1989, enamoró, tan sólo con su sonrisa, a Rita, una cuarentona de Recoleta cansada de la vida. No es una historia muy distinta a cualquiera, el asunto es que le zarpó una gran porción de una herencia millonaria que Rita había cobrado. Roberto era gigoló.
 En 1990 el señor Roberto, con 20 años, se tomó un avión a Miami; lo único que sabía decir en inglés era "Are you talking to me?". Roberto era fanático de Robert De Niro.
 Una vez cómodamente instalado, gracias a la fortuna adquirida el año anterior,  tuvo un "flash", una idea que lo llenó de tormento: "Si no laburo, la guita se me va a terminar". Asique empezó a laburar.
 Se compró unas camisas floreadas, unos pantalones blancos, se bronceó, y se volvió centroamericano. Mezclaba el acento dominicano con el cubano y el venezolano, pero las gringas no se daban cuenta. "Honey... are you talking to me? I hope so, because you are so beautiful",  dos semanas y media tardó en aprendérselo. En su puta vida bailó salsa o merengue, ni siquiera conocía las diferencias entre una y la otra. Pero Roberto era lindo y lo podía todo. 
 Diez años engañó gringas en Miami. 
 En el año dos mil se terminaba el mundo, pero Roberto sabía que eso era una joda. Recordemos que Roberto era Argentino.
 Era, pongamos, católico, y pensaba en arrepentirse de todos sus pecados en su lecho de muerte, atormentado, quizá, por la vejez o alguna enfermedad venérea incurable, tenía una profesión jodida.
 El 14 de Febrero del 2000, día laboral, a Roberto lo pisó un camión, murió en el acto. 
 Resulta ser, que Roberto desubrió que al final eso del infierno era verdad. De repente, apareció en el averno cagado de calor, desnudo y le picaba el culo. Era horrible. 
 Esperó algunos minutos, mientras iba cayendo más gente al lugar. Vino un pequeño ser demoníaco y, muy amable, le indicó que tenía que tomar  cierto pasillo que lo llevaría a cierto lugar que era donde le correspondía. Muy atento el demonio. Roberto, siguió las instrucciones y llegó a una habitación fresquita de color roja con glitters, como la vagina de Shakira en el video Loba. Alli se encontró con otros dos señores que esperaban. 
 Llegó, después de unos minutos, Lucifer, un poco agitado; se excusó porque estaba esperando a un amigo, Carlos Saul, pero estaba con demora, asique prefirió no perder tiempo y darles la bienvenida a "El infierno de los que se llaman Roberto, se hacen pasar  por latin lovers y les roban a la viejas con plata", no era tan malo, después de todo habia un infierno de "Viejas que engañan a sus maridos con latin lovers aunque saben que son Robertos de Argentina".
La cosa se puso fea, y Roberto, defecado en las extremidades inferiores, miró a los demás Robertos, como buscando consuelo, pero ellos también estaban cagados las patas, incluso uno apeló "¡PERO YO ME LLAMO RAÚL!" . El diablo, disfruta mucho del miedo de las personas, asique no pudo hacer otra cosa más que largar una carcajada, de esas de película.
  -Bueno, muchachos - Dijo Lucifer con tonada porteña - La cosa es fácil, ustedes se quedan acá en la habitación de glitters por toda la eternidad, y su castigo será... 
  -Suficiente castigo tuve en vida - Se atrevió a comentar nuestro Roberto- Nunca conocí al verdadero amor de mi vida. Pensar un castigo para mí sería en vano, nada me atormentaría más que el simple echo de que no conocí a la persona indicada.
Entonces, Lucifer, que antes fue un ángel, casi vomita por la boludez que dijo Roberto. Pero recordó que en el 2009 tendría que alquilarle el salón a Shakira, asique se le ocurrió algo más rentable:
-Estoy conmovido, nunca nadie se atrevió a interrumpirme para revelar un sentimiento tan puramente bello y triste... en fin, los dejaré ascender nuevamente a la tierra a los tres y no solamente eso, sino que también vivirán eternamente en ella. Roberto, vos podrías aprovechar y encontrar el amor, y vos, Roberto, podrías aprender a tejer al crochet, que siempre quisiste y nunca te salió; y ni hablar de vos, Roberto, que nunca  ganaste al juego de la Oca.
- Gracias, me llamo Raúl, pero gracias.
-La única condición para subir, - Siguió el Diablo- es que tendrán que vivir con auriculares fijados en los oídos de los cuales sólo podrán escuchar "La Cosquillita" de Juan Luis Guerra, canción que bailarán 24hs al día incesantemente por toda la eternidad en la tierra y sin dejar de sonreir; no se para ni para dormir, ni para comer, ni tomar agua u orinar, si paran, mala suerte.
 Raúl desistió primero, "ni en pedo", dijo. Dicen que después hizo el papeleo y lo llevaron al infierno que le correspondía por su nombre. Sin embargo nuestro Roberto y el otro, valientes, aceptaron. 


 ¡¡ULA - EH!! sonó, y empezaron los primeros catorce minutos de prueba antes de subir. El otro, no lo soportó, catorce minutos incesantes de bajar y subir, subir y bajar por el mismo lao; dejó de bailar y en un instante explotó. Un asco, todo desparramado. Si ya estaba muerto, a donde habrá ido a parar! Dónde va la gente cuando explota?. Misterio.
 Terminada la prueba, Roberto se puso sus pilchas, y bailando y sonriendo, subió a la tierra, solo. Por suerte estaba en Miami, asique podía disimular el hecho de que era víctima de una posesión de música tropical infernal.
 Cada cuatro minutos sonaba "¡ULA - EH!", y mete a darle sabor, y "aquele io io,  aquele io io"  y maripositas que volaban de lao. Pasaron dos horas, tenía sed, eran las 14hs en Miami, pero tuvo suerte porque ese día llegó un huracán. "AQUELE IO IO MAMASITA EH!", bailaba, y el Huracan Debby le brindaba agua, viento y fresco. Esquivó un par de chapas, pedazos de palmeras y varias patentes de autos. "¡ESTO PINTA A ROSA, ESTOY ENAMORAO!" bailaba en el medio de la Collins Avenue, tiraba unos pasos impresionantes.

- HEY AMIGO!!!?? ARE YOU CRAZY? COME HERE!!!
- AQUELE IOIO AQUELE , AQUELE, AQUELE...
 Roberto sonreía y Bailaba.

 Pasaron diecisiete años, Roberto sigue bailando y sonriendo, creo que es famoso, estuvo en un par de realitys show. No encontró el amor. Quizá Jennifer, la blonda que dejó New York para cambiar su vida en Miami vendiendo magdalenas, fue lo más cercano, pero no funcionó, a ella le gustaba el Rock y Britney Spears. 

 El señor Roberto sigue sonriendo hasta el día de hoy a pesar de todo, obviamente porque lo obliga el demonio. Ya no lleva un rosario colgando en el pecho. Quizá algún día se torne valiente de verdad, se anime y explote.


Vielen Dank!



El 14 de Noviembre de 2009, Shakira lanzó mundialmente el video de "Loba". 





Típico.

 Estoy en la edad en la que tendría que estar graduada (o casi) o con un trabajo estable, también estoy en Argentina.
 Fui la mejor alumna de la clase de literatura del secundario (aunque no tengo imaginación), la única en llegar al promedio perfecto con el odiado "Viejo Isla"; llevé la provincial y la nacional, intenté ser buena con todos, piola para los que me preguntaban algo en el medio de un exámen.
 También fui la peor alumna y abandoné el colegio a los 15, con un boletin lleno de unos en inglés, mucho antes de que "El viejo Isla" elogiara hasta  la manera de leer o de que gane una medalla de mejor alumna, odiaba ese colegio y abandoné, suelo hacer esas cosas. Después quise ser profesora.
 Hoy, soy la más frustrada en las cenas de ex alumnos, cenas a la cual nunca asisto, porque no hay tales (se pelearon todos) Pero imaginemos que hay una cuando, con un sanguche de mortadela en mano, a las 00:00hs, ojerosa y babeada (para dramatizar), reviso Facebook y... ¡Oh, Monstruosidad! Hay madres felices mostrando miles de fotos del mismo niño de vacaciones en Mar de Ajó con sus talentosos maridos; ¡Oh, calamidad!  El Pipi se compró LA moto amarilla super ultra power... ¡Celos absolutos! cuando veo a mi ex compañera de banco vestida de chef en Madrid, bueno, ella sí, la pegó. Soy un sobrecito de jugo Tang concentrado de envidia.
 En Facebook todos son felices, mientras yo comparto  memes y diálogos de Los Simpsons, porque hijos no tengo, atractiva no soy, plata no hay. A veces me quejo del presidente, como para variar o escribo alguna boludéz que crea graciosa, pero nadie lee. De vez en cuando me tienta la idea de escribir una amenaza de muerte a Maria Eugenia Vidal para que venga la Bullrich a tomar unos mates a casa, pero después se me pasa.
 Estudio alemán hace un tiempo, me encanta y estoy deseosa de conseguir el empleo al que me postulé ayer, donde, de quedar en el puesto, utilizaría el armonioso idioma de Falco.




Supongamos que consigo el empleo, cosa que siendo realista, considero lejana; pero supongamos que lo logro, eso sería algo que me haría verdaderamente felíz; pero entonces, ¿Cómo debería reaccionar ante la felicidad?, es decir ¿Qué cuernos hago? ¿Me compro una moto amarilla super ultra mega power? ¿Tengo cuatro solo para sacarles fotos? ¿Dejo a mi familia y me voy a la mierda? ¿Me compro un camión lleno de naranjas para jugo y lo dono a un centro de constipados? No importa qué nos hace felices, yo ya aprendí que lo importante es la selfie.

Vielen Dank!

miércoles, 22 de febrero de 2017

BÁSICAMENTE ME RÍO CON CUALQUIER COSA.

"Me gusta el arte, todo tipo de arte... me gusta el humor."

Buenos días, buenas tardes, buenas noches a la nada o a nadie:

 ¿Cuándo abrí este blog estéticamente feo? ni idea, "si te pego es por tu bien", un nombre de mierda que se me ocurrió en ese momento donde Ni Una Menos no era ni un Hashtag, pero lo voy a seguir usando (Porque yo pensaba escribir críticas a cosas de la vida cotidina, por eso era lo de "pegar") aunque criticar está mal, pero yo soy muy quejona.  Era una boluda, sí, pero desde ese día que se me ocurrió abrirlo al día de hoy, debo admitir que crecí...  y ahora soy más boluda.
 ¡Cómo me gustaba escribir! y ¡Cómo me gusta!, aunque siempre fui muy mala para hacerlo y muy vergonzosa para demostrarlo, como George McFly pero sin la genialidad.
  Amaba hacer reir, amo hacer reir, pero no soy graciosa  (aunque admito que en la adolescencia era bastante ingeniosa a pesar de mi timidez, no quiero pecar de...)  me encanta el humor, de hecho de adolescente quería ser publicista o guionista (no apto para mujeres, dicen) aunque decidí finalmente ser profesora de historia (pero fallé en el intento), era más barato y es una especie de "guión", ¿no? ; hoy ni siquiera se me ocurre nada ingenioso, ¿será eso madurar? No.


                   Carrey  que a su vez, hizo de Andy Kaufmann en Man on the Moon

  Amo el humor y lo digo en serio, tal es así que hay algo que nunca confesé: Cuando pasaron "Tiempos Modernos" de Chaplin en mi secundaria básicamente enloquecí, comprendí de alguna manera, que el humor es la forma divertida de entregar un mensaje, una idea incluso comprometida cultural o socialmente, y aunque esté a veces disfrazada de insensatez, creo que, bien utilizado,  puede revelar la ridiculez real de muchas cosas consideradas "serías", es un quiebre entre lo cotidiano que nos aqueja y lo mágico.
  Me sé vida y obra de Charles Chaplin, vi todos los films posibles desde el primero hasta el último, vi hasta la película de su biografía con "Robert Downey Junior", escuché su música, vi documentales... y cuando estaba por entrar en la obsesión, empecé a explorar un poco más sobre el humor Inglés (quizá un poco por Charles, otro poco por mi amor a The Beatles) sep, los Monty Python (que me llevó a ver Brazil, peliculón) , Rowan Atkinson, Benny Hills, Little Britain, de todo. Un día leí sobre "Jerry Lewis", humorista americano de los 50´s y 60´s (info para los jovencitos, hizo el "Profesor chiflado" antes que Eddie Murphy, personaje en el cual está basado "el profesor Frinks" de Los Simpsons), vi un par de películas, pero no me emocionó y soy de un humor muy fácil; sin embargo, empecé a ver "que onda" el humor yanqui.
  Después descubrí a Sandrini, a Don Luis me lo presentó mi madre, Sandrini: el señor con la capacidad de hacer reír y emocionar, como Chaplin, pero con guión hablado y además bien argento, como Tita. Hasta hace un tiempo pasé por libros de Luis Piedrahita, sketches de Juana Molina, tiras de Quino y Fontanarrosa, horas de radio con Dolina (y libros), Stand up, y hasta películas de Cantinflas... ¡Capusotto!
 El humor Agentino es un caso aparte, obvio que también me encanta (hasta tuve mi momento Les Luthiers) pero la gloria de las glorias es, para mi, Esperando la Carroza, es perfecta.




 Hace poco que estoy desempleada, por lo tanto tengo tiempo casi como en mi adolescencia; descubrí "Better Call Saul", nunca vi una serie en mi vida (ni telenovelas, ni siquiera películas con más de tres secuelas, mi gran frustración es no haber visto Chiquititas o dibujitos de Cartoon Network y mis amigos ya dan vuelta los ojos cada vez que lo repito), esta es la primera que veo, y no, no vi Breaking Bad antes. Me encantó el personaje.
  Un día mirando Los Simpsons, sin querer, veo en los créditos "Odenkirk" como guionista, apellido del actor que encarna a Saul Goodman;  asique, en la profundidad de mi ignoracia, googlié; "Bob Odenkirk guionista Simpsons", me saltó que en realidad el guionista es Bill Odenkirk, hermano de Bob, aunque Bob guionó ocasionalmente a Los Simpsons, ambos fueron guionistas junto a David Cross y otros de "Mr. Show w/ Bob and David". por lo tanto y como debe ser, Googlié: "Mr. Show". Sin retorno. Es una locura de los años 90, la misma década que Cobain se voló la cabeza y Soda sacó Sueño Stereo (y nací yo, vamos); todos unos locos de mierda; en pocas palabras:  me encantó, aunque humor fácil,  no tienen  reglas, llegando a lo ofensivo, no tienen gags y una historia hila tras la otra; transcurre en un teatro creando diferentes situaciones (miles) y las combinan con cintas pregrabadas que proyectan en pantallas al mutis del escenario, mientras, preparan otro escenario (que obviamente sigue con el hilo de la cinta pregrabada) además muchísimos personajes, desde una iguana (que es básicamente Odenkirk vestido de verde), pasando por una programa infantil pasado en drogas que habla acerca del bajón en tono siempre aniñado, hasta un abogado que solo pide que lo llamen para una grata compañia (no es prostitución), encarados básicamente solo por dos actores: Bob y David.


            Creo que esto no podría salir al aire en Argentina. Me reí. Estuve mal.(Lamentablemente en inglés)

 En mi búsqueda de trabajo, una empleadora me pidió que agregue mis hobbies y pasiones a mi CV, Lo conveniente, supongo, sería algún deporte en equipo, alguna disciplina de autocontrol como el Yoga, alguna causa humanitaria como luchar por los derechos de los animales o algún tipo de actividad intelectual o artistica. Voy a mentir.
 Ese es mi hobbie. algunos les gusta el cine clásico, el fútbol, el canto; a mi el humor (bueno y Los Beatles), lo triste, es que no soy actriz, no soy guionista y no soy graciosa... Ni siquiera profesora de historia.

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Vielen Dank!