viernes, 24 de marzo de 2017

Escritores ridículos.

 Aparte de que me encantaría ser la nueva Grace Kelly, blonda, fina, bella y exitosa; a veces siento que me encantaría tener las palabras justas en los momentos indicados.
 Aparentemente, soy la clase de persona a la cual la gente le confía sus problemas, al menos eso descubrí  durante esta semana. Tres de mis amigos me confiaron sus problemas en estos últimos 7 días, está todo bien, porque un poco de eso se trata y lo valoro mucho. El problema es cuando se secan las lágrimas, me miran a los ojos y me dicen: ¿Vos qué harías, Pau? en plan "Dame un consejo, de esos tuyos que me va a salvar la vida de esta desgracia que estoy viviendo y volveré a ver la felicidad con mis ojos brillosos de tanto llorar de alegría" Bueno, tampoco tanto, no voy a exagerar, esta vez.
 Soy un potus, no vivo lo que debería vivir, me altera no tener laburo, mi perro tiene mielopatia congénita, soy ansiosa, me preocupa subir de peso y tener el culo de Queen Latifah (no es sexy), el único pibe que me dio bola en la vida ahora cree que es el lobizón, literal; y sobre todo, soy torpe con las palabras. Entonces, ¿Cómo carajo se te ocurre pedirme un consejo a mi?
 Los quiero, y me preocupa lo que me cuentan, por lo tanto trato de dar lo mejor de mí, de verdad, me esfuerzo, pero salen cosas como "Vos dale para adelante", "Vos sabés que podés" "PENSALO BIEN". Soy malísima.
 Como dije, soy ansiosa, y diagnosticada; por eso un día, siguiendo un consejo psícológico, me puse a escribir. Empecé en un cuaderno de "Todo Moda" porque ante todo, y como ya he dicho,  quiero ser la nueva Grace Kelly del conurbano. Cuando empecé a leer lo que escribía, me encontré con una porquería; distaba mucho de algo profundo, lleno de palabras bonitas; no hablaba del amor ni de la valentía, no había drama, ni moralejas, no tenía nada más que ideas absurdas sobre gente tonta que creía en cosas vanas como extraterrestres ladrones y en un tono... ¿cuasi burlón? Bueno, mi psicóloga se habrá hecho un festín.
 No tengo más el cuadernito, sólo dos cuentos que transcribí a este blog. Lo tiré (el 24 de junio tenía que quemar algo)  me sirvió de todas maneras, el cuadernito cumplió su cometido. Pero sigo siendo ansiosa, y sigo sin tener las palabras bonitas.
 Uno escribe lo que es. Bien o mal, con faltas de ortografía o sin ellas, no importa cómo, pero ezcriviz. Uno cuenta lo que quiere, y si se ve bonito, mejor.
 Pero a veces no se ve bonito, no importa. Ojalá todos descubrieran lo bien que hace escribir un poco, hacer catarsis de cierta manera; además muchos tenemos la posibilidad de hacerlo, acá nadie pretende ser Borges ni Verne;  y si no podemos ser profundos; seamos ridículos, escribamos tonterías para nosotros mismos, incluso para reírnos de nuestras propias pavadas, en un cuadernito, en un blog;  sin palabras que intenten ser excéntricas, sin buenos consejos, sin historias de amor maravillosas, si no somos Cortázar, no lo pretendamos; pero escribamos. Es mi consejo.

Vos dale para adelante, vos sabés que podés, pensalo bien.


Paulita.


1 comentario:

  1. Y asi estamos como estamos, haciendo estos blogs ja... Pero con huevos, hay que escribir!! Si!!!! 🙋

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